
Ya me extrañaba que los spammers no hubieran dado con este blog. Por fin me la están jugando. Ya era hora. Eso es bueno y malo a la par. Ocasión para probar las defensas de Google que últimante, después del ataque sufrido, parece que no son tan resistentes como nos pensábamos los ingenuos usuarios. ¡Ay!, si muchos supieran de lo que son capaces unos hackers armados hasta los dientes, incluso la propia Waffen SS temblaría.
Un dato curioso: ha sido darme de alta en el Feisbú y empezar la tarantela. ¿Qué se cuece en los servidores de Fesibú que no sean gambas o macarrones? Ya me habían avisado los que saben de verdad: "Primo, cuidadín con el Feisbú y con el Tonti". Menos mal que mi cuenta de Tonti es más falsa que los duros de Amadeo. Pero bueno, ¿qué se le va a hacer?
I'm sorry, pero el que quiera hacer un comentario en este blog tendrá que pasar por el escáner letrístico. Más adelante se impondrá el escáner corporal (Wow!).
Escribo esta entrada a lomos de mi Mac Os X Snow Leopard 10.6.2 en plena euforia paranoica. Aunque Mac OS X supuestamente sea un SO libre de troyanos y virus, aun así me siento espiado. No quiero ni pensar en los felices y expertos usuarios del pueblo de Sietes (Otro enlace a Sietes). El ordenador como un patio de vecinas. Spammers y troyanos, todos revueltitos.



