sábado 30 de enero de 2010

Ya me extrañaba


Ya me extrañaba que los spammers no hubieran dado con este blog. Por fin me la están jugando. Ya era hora. Eso es bueno y malo a la par. Ocasión para probar las defensas de Google que últimante, después del ataque sufrido, parece que no son tan resistentes como nos pensábamos los ingenuos usuarios. ¡Ay!, si muchos supieran de lo que son capaces unos hackers armados hasta los dientes, incluso la propia Waffen SS temblaría.

Un dato curioso: ha sido darme de alta en el Feisbú y empezar la tarantela. ¿Qué se cuece en los servidores de Fesibú que no sean gambas o macarrones? Ya me habían avisado los que saben de verdad: "Primo, cuidadín con el Feisbú y con el Tonti". Menos mal que mi cuenta de Tonti es más falsa que los duros de Amadeo. Pero bueno, ¿qué se le va a hacer?

I'm sorry, pero el que quiera hacer un comentario en este blog tendrá que pasar por el escáner letrístico. Más adelante se impondrá el escáner corporal (Wow!).

Escribo esta entrada a lomos de mi Mac Os X Snow Leopard 10.6.2 en plena euforia paranoica. Aunque Mac OS X supuestamente sea un SO libre de troyanos y virus, aun así me siento espiado. No quiero ni pensar en los felices y expertos usuarios del pueblo de Sietes (Otro enlace a Sietes). El ordenador como un patio de vecinas. Spammers y troyanos, todos revueltitos.
jueves 21 de enero de 2010

Y volver, volver...

Con el paso del tiempo constata uno la fragilidad de las propias convicciones, amén de otras evidencias tan palmarias que resulta innecesario enumerarlas. Y cuando estas convicciones afectan al propio proceso de creación literaria, entonces ya parece que no hay vuelta atrás. Se ha perdido el camino y no hay brújula capaz de orientar al desconsolado en la selva de dudas y aflicciones. Cuántas veces me veo repitiéndome una y otra vez en los mismos textos. Y cuántas veces leo a grandes maestros y los veo igualmente repitiéndose una y otra vez.

Le ocurre al proceso de creación literaria algo parecido a lo que les ocurre a los borrachos de taberna. Más de uno podrá asegurar que así es. El cuadro no es casual y casi se nos muestra como estampa típica. Noche de farra, grupo de amigos, propósito de extraerle el jugo a ese tiempo de breve euforia. Entran en una tasca, a conversar, a tomar un aperitivo, acaso una manzanilla de Sanlúcar, tal vez una cerveza, la ración de pescado frito, la morcilla pueblerina; en fin, una escena que no es ajena a quienes rondan los festivos ambientes sureños. Perdido en la pinturera decoración, hasta la médula andaluza, posa él. Carteles taurinos, enmarcadas fotos con gitanos viejo y flamencos de aullido desgarrado, barricas de vino dulce, escaparate con moscas y boquerones en vinagre, patas de jamón colgadas de vigas centenarias, y en el centro de esa marea, el habitual, el borrachín oportuno, allí agazapado entre las tablas nobilísimas de las mesas y el estaño incombustible del mostrador.

En un momento, quizás cuando se apura la segunda copa y la ración de jamón apenas es ya un recuerdo cifrado en la tajada de la vergüenza, el borracho impertinente se acerca al grupo, y sin apenas mediar palabra envía un chiste perverso y chispeante. A coro se producen las risotadas, y alguno llega a atragantarse con el sorbo fresco de la cerveza. El borracho, satisfecho con su primera actuación, se lanza a por el segundo, y ya entonces la clava. Es su momento apoteósico. El coro de amigotes brinda por él, y, convencidos de que aquel tipo es una fuente inagotable de certeros chascarrillos y jacarandosas ocurrencias, le convidan a un copazo. El borracho, como era de esperar, acepta y apura rápido el combustible. Así, renovado en su aditamento, se lanza a por el tercero, que igualmente es una lección magistral de cómo triunfar en sociedad y brillar con la intensidad de una supernova en el centro de la galaxia tasca. Los colegas le animan y le imploran otro más; y ahí acaba la gloria del héroe beodo. Ignorante de su limitación, con la cara rechoncha y sonriente repite con alguna ociosa variación el primer chiste, repite el segundo y, ya viciado, el tercero; la previsión del final amortigua la caída al vacío de la carcajada. Entre los amigotes comienzan las deserciones, aquello ya no es nuevo, ha pasado, está muerto. El borracho ahora es más borracho que nunca y además, detalle antes obviado, el aliento le huele a caballo.

Así pasó la gloria de aquel desgraciado, así tantas. Y así constato, repito, la caducidad de lo que uno ha escrito. Volver y volver sobre lo mismo, sin ánimo ni intuición para romper la partitura, sin valor para sonar más agudo o más grave, para entonar la misma vieja canción con una modulación hasta ahora desconocida. El mismo primer chiste, la misma sarta de versos; el segundo chiste y la misma retahíla en prosa, día tras día, como un eco despiadado que comenzó dulce canción y acaba rebotado mil veces como carcajada horrísona por las grutas de una tasca ya vacía.

sábado 16 de enero de 2010

Calle solitaria, 2


Cádiz, esta tarde de sábado.
¿Qué puede interesarte, hijo de la nada? ¿Por qué buscas aquí mis palabras? Tengo poco que ofrecerte. ¡Mira!, una calle solitaria. Nadie pasea ahora por su calzada. Sólo te alcanza el rumor de los árboles que se agitan en el aire de la tarde. Tu jornada termina y te plantas delante de la pantalla. Ante tus ojos, el cansancio del mundo, el recuerdo de las mujeres que no te amaron, las que no amaste. ¿Qué podía haber sido de tu vida con aquella que apenas probó un sorbo de tu boca en una noche extraña? Ya nada permanece. Los viejos bares que frecuentabas han tapiado sus puertas. Sólo la calle solitaria que has atravesado con emoción mágica, algo que vibraba en la púrpura de la tarde. Un fulgor de músicas que perdura. Apenas el ritmo de la constancia. Es curioso este desbarajuste: de lo que años atrás renegabas, ahora te has vuelto fiel creyente; y expulsas, como demonios de tu cuerpo, aquello por lo que entonces matarías.
miércoles 13 de enero de 2010

¿Desea volver a ver el vídeo?

Hoy un terremoto ha sacudido las entrañas de Haití. /
Los maestros del Vudú, pobres y desesperados, han invocado al Barón Samedí. /
Han implorado que detuviera su sádica mano. /
Demasiado tarde. /
Incluso los zombies, los genuinos zombies, ahora sí, ahora por fin sí, han sido sepultados /
por toda la eternidad, /
bajo miles de toneladas de cascotes, humildes cascotes, cochambrosos cascotes, /
Papa Legba abrió la puerta del desastre, cansado de que lo humillaran, /
cansado de que nadie creyera en las fuerzas espirituales, /
ahora es su momento, /
ahora, descreídas y superficiales criaturas occidentales, /
mirad lo que puede hacer con sus hijos amados. /
¿Quién invocará a Papa Legba? /
Incluso el Palacio Presidencial parece un gran huevo de avestruz cascado por el pisotón de un diplodocus. /
Hay viejas negras que lloran, una madre con enormes pechos al aire que huye con su hijita en brazos. /
Son tan hermosos los haitianos, pero verlos ahora en un clip que se reproduce en la web de la BBC me da escalofríos. /
Puedo empezar con la retahíla. Podría volverme un poeta desarraigado. /
¡Ah! ¡Dios mío!, los monstruos de la noche me escupen la sangre de los inocentes en la cara, pero tú, tú, infinito Dios de Juticia... ¡Bah! /
Este infinito versículo que no acaba nunca. /
Aquello no funcionó, ni funcionará. /
Sólo resiste al paso de las modas la sabiduría popular, ya saben, al perro flaco todo le son pulgas. /
Quartier General de la Policie de Port. Au. Prince. /
Hoy los presos podían estar de enhorabuena, un terremoto de magnitud 7'3 en la escala de Richter ha rajado los muros en dos, pero ninguno ha logrado escapar, sus piernas son raíces que se funden en una pieza de magma. /
Los chicos de los cascos azules, los muchachos de elegantes uniformes que reparten los jefazos de la ONU por todo el planisferio (como si fueran fichas del Risk), aquí y acullá, hacen bonito en las tomas cercanas de la televisión británica. /
Parece que a alguien realmente le interesara la suerte de esos desgraciados. /
Alguien que tiene Gas Ciudad en su casa, agua calentita, el caldito de puchero en la mesa, un gran LCD en el salón, la PS3 cargada de juegos donde eres el puto amo del universo, y a medianoche aguarda el edredón nórdico (porque este invierno ha sido antológico). /
Alguien en el primer mundo parece que deja todo eso y piensa en los haitianos, que lo tienen crudo crudísimo y manda ayuda. ¡Qué guay! /
¿Te importa a ti? /
¿Hasta cuando? ¿Me importa a mí? Seamos sinceros; ¡venga!, ¡va!. Buen rollito, como en los late night show/
¿Te importa de veras las suerte que hayan corrido esos miserables? /
Haití: exótico, zombificado, terrorífico, misérrimo, es decir, un buen escenario para una peli de 007. /
¿Desea volver a ver el vídeo?
//



https://www.cruzroja.es/pls/portal30/portal.donante.donativo
martes 5 de enero de 2010

RELAX (FGTH, 1983)




¡Chist! Esta es la puerta secreta. No digas tu nombre al portero. Entrégale la moneda de plata que guardas en el cielo de la boca. Que guste el sabor de tu alma. ¡Calla!, por Dios, que nos van a oír. Debemos entrar a oscuras. Aquí no sirve la llama de nuestros encendedores. La luz no se compra. Entrégate a las fosforescencias carnales. No pidas un cigarrillo. Aguanta hasta que todo haya terminado. ¿Crees que volverás vivo a casa? ¿Con el nuevo amanecer? No digas tu nombre a nadie, no digas tu verdadero nombre o nunca saldrás de este infierno. Mira, allí está Virginia. ¿La recuerdas? La de las ajustadas mallas color abismo. La de la frondosa cabellera nublosa. La Virgen de este zodiaco infernal de blastemas, adipocitos y engrudo. Ella te servirá la última copa. Apúrala hasta las heces. Bebe el chorro de la muerte hasta que creas que te has saciado, hasta que te creas incapaz de soportar más placer, hasta que creas que la piel se ha desvanecido y tú detrás de ella marcháis al nirvana eterno. Escucha, detrás de la puerta, el coro de sintetizadores que emulan cuernos de caza, trompas que berrean, el majestuoso Fairlight CMI que expulsa al aire un pavoroso tiento de batalla. Aquí es dulce la negrura y amarga la luz. ¡Bebe!, que los astros esta noche te han sonreído y una mano de aire te descubre el misterio de un antiguo sueño. Ahora, ya sí, sabes que no conocerás el nuevo alba.


P.S.: Relax (Don't do It), es decir, que no te relajes...
lunes 4 de enero de 2010

Ya llega...



















Como siempre nos pilla dormidos en los laureles, cada uno en su propio reino de sueños. Pero afuera están los de siempre. Ya saben:


Paranormal activity
+
Government denies knowledge
+
The truth is out there

Extraigo unas líneas del artículo de EL PAÍS (Espero que esto no sea interpretado como un robo de la propiedad intelectual):

El modelo permitirá el bloqueo de las páginas o la retirada de contenidos ilícitos por un procedimiento rápido -menos de un mes- a propuesta de la Comisión de la Propiedad Intelectual...

El subrayado en rojo es mío. A partir de ahora cabe plantearse varias preguntas:

¿Qué se puede entender por "contenido ilícito"?
¿Sólo "contenido" o también "forma"?
¿Quién decide "qué" es contenido ilícito?
¿"Cuál" es el límite entre lo "lícito" y lo "ilícito"?
¿Un poema es "algo" ilícito?
¿O lo es el "contenido"?
¿Y un artículo?
¿"Estoy" haciendo apología de la "piratería"?
¿Y de los piratas somalíes: qué de qué? ¿Ubi Sunt? ¿Están en el "maco"? ¿Les "cerraron" los fusiles automáticos?
¿Les cerrarán las webs a los "colegas" de AlQaeda cuando esto vuelva a ser Al-Andalus?
¿Por qué "hay" que escribir con tantas comillas cuando se tratan temas como "estos"? ;)

El enlace:

http://www.elpais.com/articulo/portada/webs/descargas/podran/cerrar/mes/orden/judicial/elpepipor/20100104elpepicul_1/Tes/

Y sigo sin apuntarme a la LISTA DE SINDE porque todavía no soy Victor Laszlo.

Y El Fumador, envuelto en humo y sombras, esboza una mueca que semeja una diabólica sonrisa.
domingo 3 de enero de 2010

Vive La France

De vez en cuando hay que hundirse hasta las raíces para ver desde dónde hemos crecido. Para completar mi argumentación a un comentario de una entrada anterior, me gustaría recordar esta escena.

http://www.youtube.com/watch?v=HM-E2H1ChJM


Paradójicamente, la peli está "protegida" por un copirrai, así que no se pude insertar directamente.

Como no soy Victor Laszlo, no tengo el arrojo para apuntarme a la Lista de Sinde.
Así que seguramente llegará un día a esta página, alguien de la pandilla de la Geheime Staatspolizei y me la cerrará de un plumazo y that's all folk...

Allons enfants de la Patrie...

(C) 2009, Rafael Ramírez Escoto

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